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 TRES ESTAMPAS ESCRITAS EN EL 2023 Dicen que los Salix anuncian agua Pero a mí me pareció decadencia las tardes que miré su cuerpo calloso y cabello enmarañado hasta  el suelo.  Ahora que el último humedal se ha secado, qué duda cabe, los sauces auguran muerte. ** Guardo el recuerdo de tu rostro  Apretado, llorando por ella, a quien, debes saber, volví a ver. Fue en una reunión convocada en tu  honor. Estoy seguro de que era ella, aunque estuvo apenas lo suficiente para comprobar que no te  habías aparecido entre los invitados. Yo también guardaba cierta esperanza, y no fue hasta entonces que entendí que ya no ibas a volver. ** Fotografía  La calidez de la fotografía contrasta con la mortecina habitación en penumbras. La imagen es un  rayo de luz para quien la ve y para quien la protagonisa, que con la mirada perdida en el poniente  admira el declive del astro que todo lo mancha de amarillo, a él y a la sierra que se abre a sus  ...
Ayer en la noche fui a cenar con un primo y un amigo. Cuando salimos del lugar y nos disponíamos a abordar la camioneta de mi primo nos bajaron de la misma a punta de pistola. Cómo yo venía llegando de Toluca mi maleta iba en ese carro. Por tratarse de las navidades traía mis mejores garras: esa playera que compre este año afuera del concierto de Bunbury y que asemeja una caja de Faros. En la mochila llevaba una libreta donde, según yo, escribía mi primera novela. El trabajo de unos meses que, cosa rara, me tenía muy satisfecho. A diferencia de otro proyecto, que apenas escribía una línea la pasaba a la nube (era tanta mi ansiedad por protegerlo) este texto decidí no pasarlo a la compu hasta terminar la primera versión en mi libreta. Así que sí, perdí el manuscrito para siempre como si de uno de los grandes se tratara. Pienso en José Revueltas que la perdió en su maletín en alguna estación de tren en el país o en Alejandro Ariceaga que en su vida perdió varias y variadas y que nunca en...
  Norberto Mirar a ese gato es casi como verte a ti, pues parece más una extensión tuya, con los mismos tonos y colores, con el mismo andar reservado y curioso a la vez. Y no es tanto el saberte cerca cuando lo contemplo ronronear sino sentirte. También es cierto, que dadas las circunstancias que tú y yo sabemos, ese minino será el puente que nos acerque y quizá la única manera de tenerte.
 Vida mía, sálvame devuélveme las canciones de amor ilumina mis domingos de bajón dulce mío, primavera primera bálsamo de mi juventud eterna seas por siempre en el camino de mi destino dulce amor. Ven tú, madre del alba madre joven, madre transparente ven a darme la vida ven a darme el amor ven repara mis recuerdos de Xochimilco, de Cuenca, de Guanajuato sácame de esta oscuridad masiva amor oscuridad sin sentido vida mía, regresa tu me das la razón la claridad poética oh tú, tierno amor alimento de mi vida encuéntrame, te lo ruego estoy en las tinieblas entre fantasmas sálvame oh, yo te lo imploro amor, escucha mi lamento amor
  Pr eguntas al oculist a A veces siento a mis ojos perder fuerza, irse muriendo al final del día. ¿Me quedaré ciego? Sé que será lo primero en fallar ¿Es operable, doctora? Ciego como Borges, pero sin haber escrito nada ¿Hay algo que pueda hacerse? Ya no tendré ni el consuelo de la lectura ¿Es normal que me ardan así? Sola la oscuridad total.
  Remembranza Iba sin dormir en un autobús silencioso , atravesando la noche y la carretera. Me dio entonces por recordar la que fue mi vida, en otro lugar y otro tiempo. Vi los pinos y edificios de esa ciudad, y no quise parar ahí, tenía afán por volver a vivir lo pasado. Empecé por el primer día de trabajo, cuando no supe que camión tomar y caminé por horas. Cómo pasé de lavar baños a ser valioso en la cocina. Me veo tan nítido ante la parrilla, pasando meses en segundos. Llega el otoño y lo normal es ver a F cada día, llevando la comida a las mesas y aceptando con una sonrisa la que yo le diera. Su sonrisa despreocupada y ojos celeste. Y aunque el recuerdo de ese lugar parece encerrar al de ella, bien pudo esta remembranza empezar al revés, pues el recuerdo de F abarca todo ese capítulo de mi vida, en la ambigüedad de su mirada anida el misterio de cómo pudo haber sido, si lo hubiera intentado, de haberme quedado. Está ocasión quiero cambiar lo que paso, esa última vez que la ...
 ¿Cuál seré yo? El mundo se divide entre los que se quedan y los que se van, (no hablo de muertos está ocasión)  ¿Cuál seré yo? ¿De aquellos que eligen una vida errante y el vagabundeo como medicina? ¿O los que se quedan y se hacen de un pedazo de tierra, que luego bardean hasta morir ahí? ¿Cuál seré yo? El que se va padece inviernos de nostalgia avanzada, pero mira ojos de todos los colores, cielos impensables y billetes de todas las denominaciones. Imagino esas caras pálidas y eslavas y quiero marcharme. ¡hablaría todos los idiomas! Menos el mío, ¿Qué haría con mis palabras entonces? a quién le diría amor y solo amor, y ningún otro vocablo pendejo ¿Dónde plantaría mi sauce? para verlo antes de dormir, para fumar entre sus greñas. ¿Cuál seré yo? ¿El viejo que se arrepiente de nunca haber franqueado los confines del valle? o el que llorara a una tierra que ya no conoce, que solo recuerda bajo el lente de la añoranza, ¿me voy o me quedo? Aquí ya no hay nada para mí eso lo sé, ...