Remembranza


Iba sin dormir en un autobús silencioso, atravesando la noche y la carretera. Me dio entonces por recordar la que fue mi vida, en otro lugar y otro tiempo. Vi los pinos y edificios de esa ciudad, y no quise parar ahí, tenía afán por volver a vivir lo pasado. Empecé por el primer día de trabajo, cuando no supe que camión tomar y caminé por horas. Cómo pasé de lavar baños a ser valioso en la cocina. Me veo tan nítido ante la parrilla, pasando meses en segundos. Llega el otoño y lo normal es ver a F cada día, llevando la comida a las mesas y aceptando con una sonrisa la que yo le diera. Su sonrisa despreocupada y ojos celeste. Y aunque el recuerdo de ese lugar parece encerrar al de ella, bien pudo esta remembranza empezar al revés, pues el recuerdo de F abarca todo ese capítulo de mi vida, en la ambigüedad de su mirada anida el misterio de cómo pudo haber sido, si lo hubiera intentado, de haberme quedado. Está ocasión quiero cambiar lo que paso, esa última vez que la vi, pero no puedo, estoy condenado a vivirlo siempre así, de la misma forma.

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