Norberto
Mirar a ese gato es casi como verte a ti, pues parece más una extensión tuya, con los mismos tonos y colores, con el mismo andar reservado y curioso a la vez. Y no es tanto el saberte cerca cuando lo contemplo ronronear sino sentirte.
También es cierto, que dadas las circunstancias que tú y yo sabemos, ese minino será el puente que nos acerque y quizá la única manera de tenerte.
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